El burlador de Sevilla: resumen y comentario de texto

La obra que nos ocupa hoy, El burlador de Sevilla:resumen y comentario de texto, es una obra de teatro escrita por Fray Gabriel Téllez (1579-1648), conocido como Tirso de Molina, sacerdote perteneciente a la orden de la Merced. Considerado como uno de los más importantes dramaturgos del barroco español, aunque también destacó como poeta y narrador. […]
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La obra que nos ocupa hoy, El burlador de Sevilla:resumen y comentario de texto, es una obra de teatro escrita por Fray Gabriel Téllez (1579-1648), conocido como Tirso de Molina, sacerdote perteneciente a la orden de la Merced. Considerado como uno de los más importantes dramaturgos del barroco español, aunque también destacó como poeta y narrador. Entre su obras dramáticas destacan las comedias de enredo, como Don Gil de las calzas verdes o El burlador de Sevilla, cuyo principal personaje es Don Juan Tenorio y posiblemente el origen del mito sobre éste personaje.

Resumen de Resumen de El burlador de Sevilla

Don Juan es un joven noble, bien parecido y libertino, que se encuentra en Nápoles tras ser desterrado de España por sus andanzas amorosas.

Acto I

La joven dama de la reina Isabela, goza de una noche de amor con quien cree que es su prometido el Duque Octavio. La penumbra oscurece sus rostros hasta que un rayo ilumina la estancia y descubre que aquél con el que ha gozado su amor no es su prometido sino un extraño caballero (Don Juan Tenorio), gritando auxilio se presenta la guardia y Don Pedro Tenorio, éste último embajador de España y Tío de Don Juan.

Don Pedro mantiene una larga conversación con su sobrino pero éste logra embaucarlo y le permite escapar saltando por la ventana con la idea de huir y volver de nuevo a España. Se embarca en un navío y en las costas de Tarragona el barco naufraga quedando Don Juan inconsciente. Una joven y bella pescadora Tisbea, escucha los gritos de auxilio de Catalinón, sirviente fiel de Don Juan, y ambos son salvados por la gentil Tisbea.

Cuando Don Juan recupera el sentido y aprovechándose de su don de palabra, consigue enamorar a la joven pescadora, gozando de ella, no sin antes prometerla casamiento. Tras la noche, la abandona huyendo con su criado hacia Sevilla

Acto II

Las noticias sobre el desagravio en Nápoles, ha llegado a oídos del Rey de Castilla quien pretende restablecer el honor de Isabela, haciéndola casar con Don Juan Tenorio y así se lo hace saber a Don Diego Tenorio, persona de confianza del rey de Castilla, hermano de Don Pedro y padre de Don Juan.

Ante el rey se presenta el Comendador de Calatrava, Don Gonzalo de Ulloa con su hija, la bella Ana. Don Gonzalo regresa de tierras portuguesas y traen noticias muy del agrado del rey a la vez que le presenta a su bella hija. Ante tal belleza, el rey se compromete en buscarle un buen marido a la joven.

El Duque Octavio, dolido, también hace acto de presencia en la corte castellana, dolido por la alta traición de Don Juan, hecho que ya conoce el rey de Castilla. Para resarcir tal agravio, el rey le propone casamiento con la bella Ana de Ulloa, de esta forma se aplacaría los ánimos de todas las víctimas.

Mientras, Don Juan ya en Sevilla, se encuentra con el Marqués de la Mota, un hombre tan libertino como él y amigo de fechorías. Éste después de recordar antiguas andanzas, le confiesa que está enamorado de su prima Ana de Ulloa, una bella dama, honrada y devota. Tantas bondades no hace mas que acrecentar el deseo de Don Juan.  Ana de Ulloa, conocedora de su futuro casamiento con el Duque Octavio y enamorada de su primo, le hace llegar una carta a éste donde le cuenta su desdicha y propone que la rapte y la despose.

Esa carta es entregada a Don Juan con una serie de instrucciones que una ama le hace llegar que éste debe contarle al Marqués, entre ellas está la hora del encuentro. Cuando Don Juan se encuentra con el Marqués de Mota, le entrega la carta de su amada pero omite la verdadera hora del encuentro, retrasándola.

Por medio de engaños a su amigo, Don Juan se hace con la capa que éste lleva en color rojo y después de despedirse es Don Juan quien se presenta a la cita. Cuando éste entra en los aposentos de la bella Ana, ésta le descubre y solicita ayuda a gritos. Esa ayuda viene de manos de su padre quien espada en mano forcejea con Don Juan, el resultado es la muerte del Comendador, Don Gonzalo, antes de morir éste le jura que su furor le seguirá más allá de la muerte.

Mientras, Don Juan huye, siendo visto por los sirvientes del Comendador. Don Juan se encuentra con el Marqués de Mota y le devuelve la capa roja, éste está totalmente emocionado por encontrarse con su amada y tras ponerse la capa se dirige hacia la casa de los Ulloa.

Cuando llega, se encuentra la casa llena de gente, están velando el cadáver de Don Gonzalo, cuando el Marqués entra en la habitación y tras haber sido reconocido por su capa, es apresado y condenado a muerte. Ante estos acontecimientos el burlador y su criado, huyen hacia Lebrija donde el Rey de Castilla le había exiliado hasta su casamiento con Isabela.

En su huida hacen un alto para descansar en una posada en Dos Hermanas, en dicha posada está todo preparado para celebrar el casamiento de Aminta y Batricio.

Acto III

Pero Don Juan no puede resistirse al reto de volver a burlar y tras hacer pensar a Batricio que Aminta es su amante y prometiendo riquezas a sus padres, éste seduce a la muchacha y disfruta de sus favores, para después abandonarla como siempre había hecho.

Ana de Ulloa pide clemencia ante la reina, ahora su padre ha fallecido y su primo y amor, condenado a muerte por un hecho no cometido. Ante estos llantos, el rey decide resarcir a todos por lo que deja en libertad al Marqués de Mota, dándoles su bendición para el casamiento.

Mientras Don Juan regresa a Sevilla, burlando y aprovechando sus dotes oratorias para embaucar mujeres de bien con falsas promesas. Una noche, entrando en un iglesia descubre la tumba de Don Gonzalo, ésta se encuentra adornada con una estatua de la figura de éste. Don Juan se ríe de ella e incluso después de tirarle de las barbas, le invita a cenar.

Esa misma noche, una sombra aparece, es Don Gonzalo que ha recibido la invitación de Don Juan y se ha presentado en la posada. Ahora es la estatua de Don Gonzalo quien invita a Don Juan a cenar en la iglesia donde se encuentra enterrado. A pesar del pánico que Don Juan siente, acepta.

A la noche siguiente Don Juan y su criado se encuentran frente a la tumba de Don Gonzalo. La estatua vuelve a tomar vida y esta vez acompañada por unas sombras negras que hacen de sus criados, les preparan una cena muy especial, víboras y alacranes. En ese momento, la estatua le recrimina a Don Juan, todo el daño que había hecho a lo largo de su vida, pero éste no se arrepiente.

Don Gonzalo le reta a coger su mano, éste en un alarde de valor, la toma y un calor abrasador recorre todo su cuerpo, tanto es así que Don Juan ante el dolor pide a gritos su perdón. Un arrepentimiento que para Don Gonzalo llega tarde y tras un fuerte tirón el cuerpo de Don Juan es arrastrado hasta dentro del sepulcro.

Ante la muerte de Don Juan, el rey se dispone a terminar con todos los agravios por lo que otorga el casamiento de la engañada Isabela con el Duque Octavio y por fín, el casamiento de Doña Ana de Ulloa con su primo el Marqués de Mota. Ambos casamientos se realizarán el mismo día y con grandes festejos.

Comentario de Texto de El burlador de Sevilla

Los Personajes

  • Don Juan Tenorio: Un joven perteneciente a la nobleza que disfruta engañando a las mujeres, las seduce y las abandona sin importarle lo que será de ellas. Es un hombre sin escrúpulos, teniendo en cuenta que una mujer sin honra en esa época estaba avocada a ser recluida en un convento. Tampoco le importa ni la amistad ni el castigo divino.
  • Don Pedro Tenorio: El tío de Don Juan, embajador de España y responsable de la huida de éste hacia España. Encubre a su sobrino en la deshonra de Isabella, culpando a el Duque Octavio en su lugar.
  • El Rey de Castilla: Es la figura de autoridad, quien imparte justicia, ordena tanto casamientos como castigos. Tiene en gran estima a Don Diego, su mano derecha y padre de Don Juan.
  • Don Diego Tenorio: Padre de Don Juan Tenorio, una persona mayor, sabia y de rectas convicciones, se averguenza de los actos cometido por su hijo. Es el consejero del Rey de Castilla
  • Catalinón: Es el sirviente de Don Juan, le acompaña en todas sus fechorías, no es valiente e incapaz de llevar la contraria a su amo.
  • La Duquesa Isabela: Es una dama de la corte de Nápoles, engañada por Don Juan Tenorio al suplantar éste la persona de su verdadero amor, el Duque Octavio.
  • Duque Octavio: Vive en la corte de Nápoles, prometido de Isabela y quien en un principio es a quien se culpa de la deshonra de Isabela.
  • Tisbea: Es la segunda víctima de la obra, la pescadora que salva de la muerte a Don Juan tras el naufragio. Ella también cae en las burlas y engaños de Don Juan, siendo después abandonada.
  • Marqués de la Mota: Es amigo de la infancia de Don Juan, otro seductor de mujeres hasta que conoce a Ana de Ulloa de quien se enamora perdidamente. Es acusado de la muerte de Don Gonazalo injustamente.
  • Don Gonzalo de Ulloa: Es el Comendador de Calatrava y padre de Doña Ana de Ulloa, muere tras un enfrentamiento con Don Juan y será el encargado de hacerle pagar sus delitos después de muerto.
  • Doña Ana de Ulloa: Hija de Don Gonzalo y prima del Marqués de Mota, Doña Ana está profundamente enamorada de su primo. Es la mujer que descubre el engaño de Don Juan y la única que se salva de su burla.

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