César Tiempo, un escritor que se hizo argentino
La historia de César Tiempo comenzó cuando él mismo se autoproclamó a sí mismo con ese seudónimo, porque su verdadero nombre era Israel Zeitlin, pero él decidió cambiárselo para poder publicar escritos y poemas. El seudónimo César Tiempo lo extrajo de su propio apellido: Zei- en alemán quiere decir tiempo y -lin es del verbo cesar. De esta manera, la carrera literaria de César Tiempo empezó cuando el diario La Nación le publicó poemas de temas judaicos firmados con el seudónimo escogido. En alguna oportunidad, César Tiempo comentó que usaba distintos seudónimos porque no tomaba en serio a la literatura y no esperaba nada de ella.
Este gran escritor, que además fue poeta, periodista, dramaturgo y guionista cinematográfico nació en Ucrania en 1906, pero vivió desde muy pequeño en Buenos Aires. Fue un artista que se construyó a sí mismo. Cómo lo hizo y para qué son dos preguntas claves para entender su obra. El cómo se responde con todo el talento, la voluntad, el ímpetu y el esfuerzo que él le puso a su carrera para llegar a convertirse en un poeta de la judería porteña.
Y de la misma manera, el para qué se puede llegar a descubrir a través del análisis en el que existe uno de los propósitos recurrentes en todos los escritores: dejar un legado para la posteridad. La narrativa de César Tiempo se caracteriza por su gran capacidad de observación: él fue quien se fijó en las personas para relacionarlas con sus creencias religiosas, con las costumbres, con las alegrías y las tristezas.
Algunos de sus poemas como Sabatión argentino, Sabadomingo y Sábado pleno se centraron en la metáfora del sábado, Shabat, uno de los símbolos fundamentales del judaísmo. También, mediante obras de teatro y folletos logró demostrar la discriminación que sufrieron los judíos en territorio argentino durante los años ´30.
La realidad es que César Tiempo pudo lograr todo lo que se propuso, por supuesto hasta su muerte que ocurrió el 24 de octubre de 1980 en Buenos Aires. Como siempre, la muerte es el punto y aparte; y la muerte de este artista lo transportó por un camino donde se puede ver lo que hizo posible y todo el legado que dejó, como por ejemplo uno de sus poemas, que es un texto que él compuso para que siempre lo recordemos… Se llama “Epiceyo en la muerte de Israel Zeitlin”.
Artículos relacionados
- No related posts










Últimos comentarios